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Ediciones Larousse nace de la ambición de dos maestros y de su sueño en esparcir el conocimiento por todo el mundo. La marca y su misión permanecen unidos después de más de un siglo y medio de vida.

Los valores defendidos por Larousse pivotan sobre la voluntad de alcanzar la mayor calidad y un rigor incontestable.

 

Calidad en los contenidos (tanto de los textos como de las imágenes) y, también, en la confección de cada uno de los ejemplares que llevan nuestra marca y en adecuar cada libro a los lectores para quienes ha sido concebido.

Rigor al seleccionar y tratar la información, al pretender la mayor exhaustividad y al preocuparse siempre por ofrecer contenidos que aporten valor al público.

Este es el compromiso de la marca Larousse: ser siempre garantía de contenidos de calidad y accesibles a todos los lectores.

El saber hacer de Larousse se ha ido fraguando a lo largo de una historia que comenzó con diccionarios y enciclopedias y que se ha ido adaptando a los gustos y necesidades de cada momento. Un saber hacer que se ha ido transmitiendo generación tras generación, gracias a la permanente voluntad de ofrecer el catálogo más adecuado para cada momento y del compromiso de los sucesivos equipos de autores, editores, diseñadores, ilustradores, maquetistas y expertos, motivados por mejorar tanto la oferta de obras como los métodos de trabajo.

Más de 150 años después de su creación, Larousse sigue siendo una marca dinámica e innovadora, en constante evolución para satisfacer a sus lectores.

Para saber más de Larousse

 

En el año 1852, el francés Pierre Larousse fundó una editorial con el objetivo principal de promover y difundir el saber. El afán divulgador, por encima de fronteras y de la diversidad de lenguas, ha dotado a Larousse a lo largo de siglo y medio de un genuino carácter internacional, y en la actualidad el sello Larousse constituye en todo el mundo una referencia ineludible en el ámbito de las obras enciclopédicas.

Con presencia en España desde la publicación de la primera edición de El Pequeño Larousse Ilustrado en 1912, Larousse cuenta actualmente con un amplio catálogo. Las enciclopedias que le han dado renombre constituyen un indiscutible bagaje que ha permitido ampliar su oferta editorial con obras de temáticas diversas, siempre fieles al espíritu de divulgación del conocimiento.

Los diccionarios en español y los diccionarios bilingües, con especial atención a las obras en francés, constituyen productos destacados del catálogo de la editorial y han reforzado el prestigio del sello en el ámbito de la enseñanza y el aprendizaje de idiomas.

En los últimos años, Literaria Algaida también ha apostado por la publicación de libros temáticos ilustrados, que abarcan diversos campos del saber: desde la salud hasta el arte o la gastronomía, sin olvidar el cine, la literatura o la divulgación científica. Múltiples títulos y formatos para satisfacer los intereses y las necesidades de todos los públicos.

La edición de libros infantiles ilustrados completa la labor de la casa editora. Son obras de referencia para los más pequeños, que ofrecen respuestas a la par que entretienen y familiarizan a estos con el mundo del libro.

 

Pierre Larousse (1817-1875) se encontró durante su experiencia como docente con unos métodos de enseñanza arcaicos y de escaso valor pedagógico. Por ello, después de una amplia formación autodidacta y tras recopilar en cientos de fichas los conocimientos adquiridos en la Sorbona, el Collège de France y en otras instituciones y bibliotecas, decidió escribir un curso completo de lengua francesa para enseñar a los niños la ortografía y el arte de hablar y escribir correctamente (Lexicologie des Écoles Primaires, 1849).

En 1852 se asoció con Augustin Boyer, un profesor que deseaba abrirse camino en el sector comercial; juntos crearon la Librairie Larousse et Boyer. Desde entonces, Pierre Larousse escribió y publicó numerosas obras de carácter pedagógico que alcanzaron un gran éxito, ya que estaban basadas en principios pedagógicos modernos que propugnaban educar de manera activa la inteligencia y la capacidad de razonamiento de los más pequeños.

En 1863 la Librairie sacó a la calle el primer fascículo de la enciclopediaGrand Dictionnaire Universel du XIXe siècle, al precio de un franco. El último fascículo vería la luz en 1876, un año después de la muerte de Pierre Larousse. En total, la obra comprendía en su versión encuadernada 15 volúmenes y más de 20.000 páginas.

Con ella, Larousse pretendía crear un diccionario general en el que tuvieran cabida todos los diccionarios particulares (de filosofía, matemáticas, ciencias políticas y sociales, física, química, cronología, mitología, geografía, música, arquitectura, medicina, historia natural, agricultura, comercio, náutica, equitación, etc.). De hecho, la obra era un auténtico monumento de las ideas republicanas, liberales, laicas y progresistas de la época, una gran enciclopedia en el más puro estilo de la Encyclopédie de D’Alembert.

En este sentido, Pierre Larousse dijo que con el «Grand Dictionnaire Universel» había pasado de la enseñanza lexicológica, es decir, la que estudia las palabras, a la enseñanza de todo tipo de conocimientos: pasó de enseñar a los niños a intentar «instruir a todo el mundo, sobre todo y todas las cosas». Este lema quedó plasmado en 1876 con la imagen de la sembradora, la mujer que sopla un diente de león cuyas semillas simbolizan el conocimiento y se esparcen a los cuatro vientos, y que podemos reconocer en las obras Larousse.

Al «Grand Dictionnaire Universel» le sucedieron otras muchas obras. El «Nouveau Larousse Illustré» (1898) añadió la fuerza de las ilustraciones gracias a Claude Augé, un personaje clave en la evolución de la editorial al otorgar gran importancia a la parte gráfica. Llegaron después, entre otras, el «Larousse du XXe siècle» (1928), el «Grand Larousse Encyclopédique» (1960-1964), el «Grand Dictionnaire Encyclopédique Larousse» (1982) o el «Grand Larousse illustré» (2005).

 

La primera imagen para simbolizar la marca Larousse data de 1876. Es obra del arquitecto y decorador francés Émile Reiber, que representó un diente de león aureolado con la divisa «siembro a los cuatro vientos».

Georges Moreau, cofundador de Larousse, concibió añadir una sembradora al diente de león y la divisa. Partiendo de un croquis suyo, Eugène Grasset, artista francés de origen suizo, realizó la figura que acompañaría a la mayoría de obras de Larousse de 1890 a 1952 y que reapareció en la década de 1970.

En 1897, Grasset realizó una segunda sembradora, de aire modernista, que iba a aparecer en los carteles publicitarios y en la cubierta del «Nouveau Larousse Illustré».

Un diseñador anónimo simplificó el primer grabado de Grasset. Apareció brevemente entre 1953 y 1957.

El artista, decorador y grafista francés Jean Picart Le Doux realizó en 1955 la modificación más profunda de la sembradora, potenciando los rasgos faciales y la cabellera en forma de llamas. Fue utilizada hasta 1970.

La sembradora actual, de trazo estilizado, es una obra colectiva diseñada por el estudio Yann Pennor’s en 1993. En ella, la divisa se ha disociado del grafismo.

 

Uno de los hitos decisivos en la historia de Larousse fue la publicación en 1905 del primer Petit Larousse Illustré, un diccionario enciclopédico en un solo volumen que iba a alcanzar gran éxito. En esa primera edición se separaban los nombres comunes de los nombres propios por medio de unas páginas de color rosa dedicadas a los proverbios de la lengua, dando inicio a una tradición mantenida hasta nuestros días. Esta división obedece a la voluntad pedagógica de diferenciar entre la lengua a través de los nombres comunes (el vocabulario técnico, el léxico común, los sinónimos, etc.) y el conocimiento del mundo a través de los nombres propios (personajes, países, etc.).

Desde su primera edición, la principal característica del «Petit Larousse» ha sido ofrecer una nueva edición de la obra con periodicidad anual y con la fecha del año siguiente al de su publicación, para dejar constancia de su actualidad. No solo los hechos históricos cambian la realidad del mundo, sino que la lengua también cambia: hay palabras que caen en desuso y otras que los hablantes incorporan al acervo común.

La primera versión en español de este diccionario enciclopédico apareció de la mano del lexicógrafo Miguel de Toro y Gisbert en 1912, solo siete años después de la edición original francesa y fue la primera de una serie de ediciones en otras lenguas (portugués, griego, inglés, italiano, etc.), lo que demuestra el temprano interés de Larousse por la lengua española.

La obra, publicada regularmente desde entonces, ha vivido varias refundiciones: así, en 1950 fue completamente renovada para dar cabida a los profundos cambios sufridos a raíz de la II Guerra Mundial y tomó el nombre de Nuevo Pequeño Larousse Ilustrado; en 1964, dirigida por el lexicógrafo Ramón García-Pelayo, retomó el título original y fue refundada de nuevo, centrándose en recoger la abundante terminología surgida del progreso técnico del momento, o en 2002, fruto de la estrecha colaboración de los equipos de Literaria Algaida, en España, y Ediciones Larousse, en México, fue totalmente modernizada tanto en sus contenidos de texto e iconográficos, como en su presentación.

Esta última refundición de El Pequeño Larousse constituye uno de los frutos de la expansión del sello Larousse por el mundo de habla hispana: en 1951 había nacido Ediciones Larousse Argentina; en 1965, la filial de México, y en 1983 recaló en España. Otros hitos de Larousse en el campo de las enciclopedias en español han sido desde entonces la «Gran Enciclopedia Larousse», en 24 volúmenes, publicada entre 1987 y 1990; la «Larousse 2000», en 16 volúmenes, editada entre 1998 y 2002; la «Enciclopedia universal Larousse» en formato multimedia, aparecida en 2002, o la enciclopedia del mismo título pero de nueva planta, publicada en 2006-2007. Un amplio bagaje al que se añade El Pequeño Larousse en versión online.

Ver libro

 

En palabras de su fundador, Larousse se dirige a «esa clase innombrable de lectores llamada todo el mundo». Por ello, actualmente sus obras están presentes en más de 40 idiomas.

En Francia, un siglo y medio de presencia ininterrumpida ha hecho de Larousse algo más que una firma editorial; es un bien cultural que ya forma parte de la vida cotidiana de las familias y los estudiantes, capaz de despertar recuerdos y emociones.

Una de las áreas de mayor implantación del sello editorial es América Latina. Establecida en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Venezuela, Larousse se ha convertido para cerca de 400 millones de personas en sinónimo de diccionario, de saber, de referencia.

Con una larga trayectoria y una sólida implantación en el presente, el reto de Larousse consiste no solo en mantener el liderazgo en el campo de las obras de referencia, sino también en evolucionar para que la divisa fundacional, «siembro a los cuatro vientos», siga propagándose.

 

1852 Creación de la «Librairie Larousse et Boyer».
1856 «Nouveau Dictionnaire de la Langue Française».
1863 Primeros fascículos del «Grand Dictionnaire Universel du XIXe siècle».
1875 Muerte de Pierre Larousse, a los 57 años.
1898-1904 «Nouveau Larousse Illustré» en 7 volúmenes, bajo la dirección de Claude Augé.
1905 Publicación del primer «Petit Larousse Illustré» en Francia.
1912 Primera edición en español de «El Pequeño Larousse Ilustrado», de la mano de Miguel Toro y Gisbert. A partir de entonces aparecerán ediciones anuales de manera casi ininterrumpida.
1927 «Dictionnaire français-espagnol/ espagnol-français», primera obra de la gama de diccionarios bilingües. Edición en portugués de «Petit Larousse Illustré».
1938 Aparece el «Larousse Gastronomique», obra básica en la historia culinaria internacional.
1950 Edición refundida por completo del «Nuevo Pequeño Larousse Ilustrado» en español.
1960-1964 «Grand Larousse Encyclopédique», en 10 volúmenes.
1961-1971 Ediciones griega, inglesa y norteamericana del «Petit Larousse Illustré».
1983 Larousse se establece en España.
1987-1990 Se edita en castellano la «Gran Enciclopedia Larousse», en 24 volúmenes.
1990-1993 Se edita la «Gran Enciclopèdia Larousse Català».
1993-2000 Aparecen distintas versiones del «Diccionario Enciclopédico Larousse».
1998-2003 Aparece la enciclopedia «Larousse 2000», en 16 volúmenes.
2002 Nueva refundición de «El Pequeño Larousse Ilustrado», que incluye una renovación de los contenidos de texto y de la ilustración, y de la puesta en página.
2004 Primera edición del «Larousse Gastronomique» en español, con la colaboración de Santi Santamaria y Josep Vilella. Aparece la edición italiana de «Petit Larousse Illustré» con el título de «Il Piccolo Rizzoli - Larousse».
2005 Ediciones conmemorativas del centenario de la publicación del «Petit Larousse Illustré». En España, el diseñador Javier Mariscal realiza el diseño de la cubierta y las capitulares de la edición de 2006.
2006 El ilustrador y dibujante de cómics Max diseña la cubierta y las capitulares de la edición de 2007.
2007 Los cursos de idiomas entran a formar parte del catálogo de Larousse, con una propuesta pedagógica innovadora concebida como una herramienta de autoaprendizaje.
2012 Coincidiendo con el centenario de su primera aparición en español, «El Pequeño Larousse Ilustrado» presenta su nueva web (www.larousseilustrado.com), con sus contenidos actualizados al momento.